martes, 27 de septiembre de 2011

Performance Matadero Madrid

Aquí va el vídeo de la performance del jueves pasado en el Matadero de Madrid
video
Uno de los asistentes me pidió que escribiera el poema final, y como soy muy obediente, aquí está:

Aliento el desaliento cuando las cucarachas sortean los pináculos de oro para llegar a su nido.
Aliento el desaliento en las tardes tristes y azules de sinfonías chirriantemente sordas.
Aliento el desaliento si me miras fijamente detrás del globo ocular sin ver.
Aliento el desaliento sin desaliento.
Con una chispa encontrada en lo más recóndito de la sintaxis vulgar de un diminuto cajón neuronal que se golpea una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.
Desparramo las virtudes sin desplegar la baraja completa, sin hallar los ases, no, no existen,
somos caballos podencos atados por una yunta interminable tallada por un escultor grosero y decadente.
Omitir la regla, generar orgías, meterte en un barril para buscar el hedonismo y sólo encontrar tu puta jeta demacrada por el tiempo.
Notas, notas, notas, notas, notas, notas, notas descarriadas que van directas a un abismo prostibular mecido por las olas en una partitura incierta donde las pirañas muerden,
a pequeños bocados, pero sin cesar,
destruyendo lo indestructible y tragándose hasta el último gramo de tu mierda.
Agua, rodeado de agua,
salada, desoxigenada, impura, impía, gaseosa, débil, turbia, muy marrón; pero rodeado.
Subido a tu atalaya de corales con esqueleto córneo y flexible, con los pólipos llenos de erizos punzantes, bamboleado por una maquinaria de engranajes corridos por el salitre,
buscas tres en uno desesperadamente para desatascar esa cinta sin fin,
por fin,
una lemniscata donde corretean las hormigas, queriendo ser una de ellas,
queriendo ser Ferdinand Moebius,
y no, de nuevo no, no existe,
sólo existe lo que existe.
Aliento el desaliento, que se transforma, que lo chupas y lo escupes, y lo vuelves a chupar.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Performance en Matadero Madrid

El aliento ni se crea ni se destruye, se transforma. Este es el título de la nueva performance (esta vez sin Paco Serón, por motivos laborales, pero con la participación de Silvia Guillén) que se estrenará en el Matadero de Madrid, Nave del Ranchito (Paseo de la Chopera, 14. Madrid. Metro Legazpi) el jueves 22 de septiembre de 2011 a las 20 horas.

Está concebida para el proyecto de Javier Chozas titulado Archivo vital de artistas de Madrid, que materializa dentro de la programación de El Ranchito. http://archivovitalmadrid.wordpress.com/introduccion/

¿Y qué os vais a encontrar allí?
El viaje del artista, alentado y desalentado a partes iguales, una carrera de fondo, a veces de fondo de pozo. Un camino que es insuflado por los demás, donde te mueven a su antojo como un naufrago en un inmenso océano. Solazada carrera surfeando en busca de la gran ola, esquivando los tiburones mientras oteas el horizonte cubierto de palmeras y arena blanca.
Tómbola, globos hinchados por artistas y pinchados por artistas; se alimentan de tu aliento y así continúa la rueda siglo tras siglo.
El aliento ni se crea ni se destruye, se transforma; es absorbido vampíricamente por los mortales.